RESISTENCIA A LA EFRACCIÓN Y SUS GRADOS

Antes de conocer los grados de efracción, debemos saber qué es la efracción.

Efracción y sus grados

La efracción es, básicamente, la rotura de algo. En el caso que nos ocupa, referente a la protección de nuestro hogar o negocio se trata de, la rotura de una puerta o ventara para cometer un robo.

Sin embargo, existen distintos grados de resistencia a la efracción. Es decir, resistencia a la rotura, que impiden en mayor o menor grado el robo.

Por un lado, tenemos el grado 1. Suele ser un ladrón ocasional, que intenta entrar utilizando herramientas pequeñas y sencillas. Además de la violencia física como patadas, embestidas, elevación o intento de arrancar la puerta o ventana. Este tipo de ladrones suele arriesgarse poco.

Por otro lado, el grado 2 es un ladrón que, a la vez que ocasional, también asume poco riesgo. Sin embargo, utiliza herramientas sencillas como: destornilladores, alicates o pequeñas sierras manuales.

En el siguiente grado, ya apreciamos un ladrón que asume un riesgo medio, a pesar de desconocer el botín. Pero usa herramientas manuales como pequeños martillos, punzones o taladros mecánicos.

En el grado 4, podemos observar un ladrón habitual y con práctica. Asume mayor riesgo a la espera de un botín razonable, aunque no le importa demasiado el nivel de ruido que pueda hacer. Para penetrar en la vivienda o negocio utiliza herramientas más pesadas, tales como un martillo pesado, hacha, cinceles y taladros motorizados de batería.

En lo que respecta al grado 5, encontramos un ladrón experimentado y bien organizado. Asume un riesgo alto, sin preocuparle el ruido que pueda causar ya que espera un botín razonable. Este tipo de ladrón utiliza herramientas como taladros o sierras de espadín.

Por último, en el grado 6 podemos apreciar un ladrón bien organizado, actúa de forma resolutiva, y con mucha experiencia. Espera un botín muy satisfactorio, es por eso que, no le preocupa en absoluto el ruido y asume un riesgo muy alto. Para sus robos utiliza herramientas eléctricas como: taladro o amoladora angular, pero también sierras de espadín y piquetas.

¿Por qué es tan útil conocer los grados de resistencia a la efracción? Porque los mismos nos ayudan a evaluar el grado de seguridad de las puertas y ventanas. Así como nos permiten regular los productos de seguridad, conocer la calidad de los mismos y ver si cumplen los requisitos de seguridad mínima.

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